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Sobre este blog

Bienvenido a mi humilde blog sobre cine y mucho mas. Le comento estimado amigo que aquí encontrara algo de información, algunas reviews pero sobre todo ambiente de cine y no solo del clásico sino también moderno.
Espero que disfrute del lugar y que le gusten mis críticas, pero también espero que algunas no le gusten, si es así me voy a sentir orgulloso porque todos pensamos distintos y algo que me encanta es la pluralidad. Siéntase cómodo de disentir.
Un abrazo

Gabriel

miércoles, 6 de febrero de 2013

Django - Tarantino amo y señor del lejano oeste.

"Django Unchained" ("Django sin cadenas" Arg./Latinoamerica - "Django desencadenado" España) - (2012 - EEUU - Color - 165 min.)




Un exclavo es liberado por un extraño cazador de recompensas para para que lo ayude a capturar a tres temidos delincuentes, a cambio el exclavo no solo exige su libertad sino, tambien, rescatar a su esposa exclavizada en una plantación.
Dirigida por: Quentin Tarantino - Protagonistas: Jamie Foxx, Christoph Waltz, Leonardo DiCaprio y Kerry Washington.


Quentin Tarantino es uno de los pocos directores contemporáneos que entra en el exclusivo círculo de los realizadores que son idolatrados por la crítica especializada y a la vez son excelentemente aceptados por el público en la taquilla. Es de esos extraños casos, otro que se me viene a la mente el Hitchcock, al cual no dudan en seguirlo tanto los mas abnegados cinéfilos como el público ocasional que solo quiere pasar un buen rato en el cine; y como testigo de eso solo basta asistir a la proyección de cualquiera de sus películas para presenciar lo heterogéneo del público que contempla sus creaciones. En esta ocasión Tarantino regresa explotando el mítico y "norteamericano" género de los western, un estilo de espectáculo que todavía no había abordado en forma explícita dentro su filmografía a pesar de reconocer personalmente que es uno de los que mas contribuyó en su apego por el cine. Pero Tarantino no es un tipo fácil y su alma provocadora lo lleva a reformular su proyecto de western no  desde el punto de vista norteamericano sino que recurre a la perspectiva del spaghetti-western un subgénero nacido a contracultura de los clásicos de la edad de oro realizados por directores icónicos como John Ford, Howard Hawks o Anthony Mann, genios de las películas del “oeste” que lograron imprimir su sello en los espectadores de los años '40 y '50 hasta convertir al género en el entretenimiento principal del cine estadounidense de la época. El spaghetti-western remite primariamente a los films del género rodados o financiados en Italia con actores de la península o exportados de EEUU, pero es su concepción artística la basa fundamental que los diferencia del western tradicional. Aunque ambas corrientes comparten ese espacio imaginario que es el oeste norteamericano (para muchos uno de los mejores inventos de los EEUU después de las computadoras y la telefonía) las diferencias tanto estéticas como de construcción argumental son notorias. En el caso del spaghetti los personajes se muestran sucios y desalineados en contrapartida de la pulcritud del género tradicional, los encuadres resultan también algo incómodos, con desmesurado uso de planos cortos en contrapartida de los planos largos que nos tienen acostumbrados directores clásicos como John Ford. Pero es en sus historias donde más se separan; el western tradicional por lo general trata sobre crónicas de descubrimiento y conquista de territorios, o en algunos casos basan su núcleo en mantener el orden en un sitio o lugar. En cambio en el spaghetti que es notoriamente influenciado por el cine japonés de aventuras o defensa del honor (Jidai-Geki) suelen tratar principalmente sobre caminos de venganza o duelos en los cuales el crimen está casi siempre presente. La última producción de Tarantino reflota uno de los clásicos del cine spaghetti como es el  Django de Sergio Corbucci. El Django de Tarantino es un camino de venganza que emprende Jamie Foxx para rescatar a su mujer, y es este camino de venganza el único punto, junto con la violencia,  en común con el film original. Aquí el director de “Reservoir Dogs” suma al protagonista la presencia del excelente actor austríaco “Christoph Waltz” para generar una pareja de maestro/alumno, con cierto aire de reelaboración del Quijote, que constituye la principal herramienta para generar los ingeniosos diálogos y situaciones que nos acostumbra Tarantino.
Ahora, visto preferentemente desde el punto de vista cinematográfico Django no es una película redonda, el film tiene sus altos y bajos y tal vez el mayor vicio que atenta contra su construcción es el excesivo metraje que presenta. Pero a pesar de todos estos pequeños defectos se hace evidente que el director es una persona que sabe de cine y  esto se demuestra en el film con un abanico de  pequeños detalles que contribuyen al resultado sumamente positivo de la realización. Estos detalles, clásicos del director, resaltan en especial en la forma que construye los habitantes de la pantalla, es decir, aquí los personajes principales se demuestran como caracteres complejos y, en cambio, se muestran unidimensionales (o sea absolutamente malos) a los enemigos de los protagonistas; queda claro que esto no es casualidad ni falta de elaboración sino que es una estilo sarcástico del director para aportar cierto aire caricaturesco a la película.
Pero si hay algo que lo destaca a Tarantino y lo separa de la mayoría de los realizadores actuales es el manejo del tiempo; Quentin se toma el tiempo para todo, para mostrar los personajes con diálogos triviales cuando en realidad sirven para construir su perfil, también se toma el tiempo para ingresar a la acción y también para generar el grado de suspenso necesario antes del climax en las escenas importantes. Y esto amigos es la clave del cine, así funcionó y funciona mas allá de que las convenciones narrativas actuales sugieran a los directores trabajar con cortes frenéticos, ritmo alocado de TV e hipersaturación de información, muchas veces esto no sirve para construir una buena historia, y aquí Tarantino lo demuestra claramente dando una clase de buen cine.
Django tiene en general todo lo que un espectador espera del director, quien es el real protagonista de sus películas, es decir: muchísima violencia, los toques necesario de humor negro, la capacidad de crítica social hacia ciertos sectores, los excelentes e ingeniosos diálogos que son un sello de Tarantino y un manejo envidiable del tiempo cinematográfico. Con solo esto y si una piensa que Tarantino empezó como empleado de un videoclub sin grandes estudios en arte, de corazón dan ganas de mandar a muchos directores actuales a que se consigan un trabajo alquilando películas y de paso se miran algunas a ver si aprenden a querer al cine.


Mi puntuación: 08/10

Disponibilidad: En cines.
 
 



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